Entrevista a Almudena, alumna de ELI

Entrevista a Almudena, alumna de ELI

01 Junio 2016
Entrevista a Almudena, alumna de ELI

Desde ELI siempre estamos en búsqueda de historias que os inspiren, os animen y os enseñen a amar el inglés tanto como nosotros. Hace unas semanas pudimos leer la historia de nuestra compañera Elspeth, jefa de estudios de ELI, y hoy queremos traeros la historia de una alumna digna de admiración.

Almudena es Licenciada en Bellas Artes, madre de dos hijos, y una de las alumnas más aplicadas que jamás haya pasado por ELI. En 9 meses pasó de no haber hablado inglés en más de 20 años, a sacarse el nivel B2. Pero dejemos que ella nos cuente su historia:

 

 

¿Por qué decidiste comenzar a aprender inglés?

Yo ya había dado inglés antes, tanto en el colegio de monjas donde estuve de niña, como en el instituto mixto al que fui después. Pero en el instituto tuve una experiencia un poco traumática: en clase de inglés, hice una pregunta usando una palabra equivocada, y el profesor me contestó con una burla, dejándome en ridículo delante de toda la clase.

Después de pasar esa vergüenza, me dije a mí misma que en mi vida volvería a hablar inglés de nuevo, y desde entonces lo dejé prácticamente olvidado. Aprendí lo justo para aprobar la selectividad, pero no volví a hablarlo en muchos años.

Soy licenciada en Bellas Artes, y mi intención es dar clases en un colegio bilingüe, pero para conseguir una plaza fija es necesario obtener el B2. Así que el año pasado, cansada de hacer sustituciones, decidí que había llegado el momento de hacer mi currículum más competitivo y sacarme el título que me exigían.

Estuve buscando academia, y la que más se adaptaba a mí era ELI porque era para adultos, y porque como tengo familia y niños, quería que fuera un curso intensivo para poder sacarle el máximo rendimiento.

¿Te planteaste en algún momento estudiar desde casa?

En un primer momento no, porque andaba perdida y necesitaba que la academia me enseñara la metodología y las pautas para aprender inglés.

Gracias a la academia aprendí a organizarme el estudio, aunque yo de por sí soy ya una persona muy meticulosa. Y aunque yo llevaba más de 20 años sin estudiar inglés, me fijé desde el principio la meta de sacarme el B2, que sabía que era una meta alta, pero que con constancia lo acabaría consiguiendo.

¿Cuando empezaste en la academia, qué fue lo que más trabajo te costó?

Quizá fueran las estructuras gramaticales, los infinitivos, gerundios, etc, lo que más me costó al principio. Recuerdo que cuando entré en ELI, después de un modal ponía un infinitivo con to.

Los Listening también me costaron algo de trabajo al principio, porque había veces que me quedaba pensando en una palabra que habían dicho que no había entendido, y me bloqueaba y no seguía escuchando. Tuve que aprender a escuchar y sacar conclusiones de lo que había escuchado, más que centrarme en palabras o frases concretas.

En cambio, los Speaking me costaron mucho menos de lo que pensaba. Quizá sea porque con los años he dejado de ser la niña tímida que era antes, y desde que empecé a dar clase no hice más que hablar. ¡Hasta el punto de que mi profesora Linda, me tuvo que parar alguna que otra vez para que los demás hablaran!

Linda me dijo que ella creía que yo había tenido en su día un nivel altísimo de inglés, que había abandonado por culpa de este profesor, pero que ahora que lo había retomado y me estaban dando pautas me habían comenzado a volver a la mente todos los conceptos, y los estaba soltando de golpe.

Aparte de las horas en la academia, ¿cómo te organizabas para seguir estudiando en casa?

A mi hijo mayor lo dejaba solo, que tiene 14 años, y a la pequeña la metí en un campamento de verano justo en las horas de clase. Por la tarde se iba con sus amigas a la piscina, y ella me decía que por qué no iba yo con ella, si sus amigas iban todas con sus mamás. Pero yo le dije que mamá tenía que estudiar, y que teníamos que hacer ese sacrificio.

Después de las 4 horas en la academia por la mañana, por la tarde me pasaba otras 4 horas estudiando absolutamente todo lo que se había dado en ese día. Y si podía, avanzaba un poco más. Por las noches y los fines de semana aprovechaba para ver películas o series en inglés - sobre todo británicas, porque me gusta más ese acento -, con subtítulos en inglés o directamente sin subtítulos.

Aparte de eso, empecé a meter el inglés dentro de muchas de mis otras tareas rutinarias: jugaba con mis niños al Lyrics Training, rellenando las palabras de las canciones en inglés, me ponía Vaughan Radio en el coche o en la cola del colegio, e incluso puse varios post-it con los verbos en la cocina, para verlos mientras fregaba o cocinaba.

¿Cómo te fue en los exámenes oficiales? ¿Te pusiste nerviosa?

Para el examen del B1 sí que fui un poco nerviosa, porque en el Reading gasté demasiado tiempo, y el Writing lo tuve que hacer en muy poco tiempo (¡aunque al final saqué buena nota!). Para el B2 fui muchísimo más relajada, y me organicé mejor el tiempo y me dio tiempo a hacerlo todo más cómodamente.

Mi miedo durante este proceso de aprendizaje, fue que me metí tanta información en la cabeza en tan poco tiempo, que no sabía si iba a ser capaz de asimilarla. Al principio recuerdo cómo al acostarme, me quedaba un rato repasando gramática, y me surgía la duda: ¿seré capaz de hacer el Speaking, si ahora tengo que pensar cada frase que digo? Pero finalmente aprobé el B2, todas las áreas, incluida el Speaking, que siempre pensé que era mi talón de Aquiles.

Mi próximo objetivo es prepararme el C1, el Advanced, porque creo que ya que estoy con la rutina de aprender inglés, debo seguir para evitar que se me olvide todo lo aprendido, y además porque sacarme ese título ya supone una diferenciación importante de otros candidatos.

Si tuvieras ahora delante a alguien que quiere comenzar a aprender inglés, ¿qué le dirías?

Que no permitas a nadie que te diga que no puedes hacerlo. Se puede, perfectamente. La cuestión es proponerse una meta y ponerse en serio con ello.

Mi situación familiar no es fácil: mi marido es empresario y está poco tiempo en casa, tengo dos hijos, no tengo familia en Sevilla, y tengo que cuidar de mis padres que viven en Córdoba. Y aun así, encuentro tiempo en mi día a día para hacer lo que yo le llamo una “inmersión” en el inglés en mi vida, ya sea con películas, libros, programas de radio, o lo que sea.

Es más, mis hijos me han visto esforzarme tanto por aprender inglés, que ahora ellos mismos se están tomando sus estudios mucho más en serio. Los dos están en un colegio bilingüe, ¡así que muchas veces son ellos los que me enseñan a mí!

Quiero que mis hijos sean conscientes de que el inglés les puede abrir muchas puertas, y que no es una asignatura más. Yo misma estoy pendiente de que me digan si me voy a Brighton a trabajar en una galería de arte, y si finalmente ocurre, sería un ejemplo perfecto para que mis hijos vean que con el inglés se te presentan muchas oportunidades que, de otro modo, nunca tendrías.

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¡Y nosotros esperamos que así sea! Ha sido un placer compartir con todos vosotros la experiencia de Almudena aprendiendo inglés. Ojalá sus consejos sirvan de inspiración a muchos de vosotros, para que retoméis o comencéis a aprender inglés con las mismas ganas e ilusión que ella. ¡Nos vemos en el próximo artículo!

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