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24 Junio 2026

El verano puede hacerte perder 3 meses de inglés. O ganarlos. Tú eliges.

Llega junio, acaba el curso y todos respiramos. Los niños y niñas se desconectan, los padres y madres intentan organizarse, y el inglés... queda aparcado hasta septiembre. Es lo más normal del mundo. Y también el mayor error del año. No porque haya que ponerse a estudiar en verano. Sino porque existe algo que los especialistas en educación llevan décadas estudiando y que la mayoría de familias desconoce: el efecto summer slide.

Qué es el summer slide y por qué afecta especialmente al inglés

 El término summer slide —literalmente, "tobogán del verano"— describe la bajada de rendimiento que experimentan niños y jóvenes cuando dejan de practicar durante las vacaciones. Como un tobogán: lo que costó meses subir, puede deshacerse en semanas. No se trata de que los niños y niñas olviden todo lo aprendido de golpe, sino de una pérdida gradual de fluidez, agilidad mental y confianza en lo que dominaban. Cuando llega septiembre, muchos estudiantes necesitan semanas, o incluso meses, para recuperar su nivel anterior.

Según un amplio análisis citado por la Brookings Institution y llevado a cabo por el investigador Harris Cooper, durante los casi tres meses de vacaciones los niños y niñas pierden destrezas y conocimientos especialmente en matemáticas e idiomas, con una pérdida promedio equivalente a un mes escolar.

Un mes de trabajo borrado. En inglés, eso puede significar perder soltura en la pronunciación, olvidar vocabulario que ya salía solo, o perder la confianza para enfrentarse a un texto o a una conversación.

Y esto no solo afecta a los más jóvenes. La idea de perder habilidades por falta de práctica aplica a personas de todas las edades y en situaciones muy diferentes. Los adultos que están aprendiendo inglés o que lo usan en el trabajo notan exactamente lo mismo si pasan semanas sin escucharlo, leerlo o hablarlo.

Por qué el inglés es especialmente vulnerable

Con las matemáticas o la historia, los contenidos "se quedan". Con un idioma, la cosa es diferente.

El inglés no es un conocimiento que se memoriza y ya. Es una habilidad que se mantiene viva con el uso. Igual que un músculo: si no lo usas, pierde tono.

El cerebro, especialmente en edades tempranas, necesita repetición y continuidad para consolidar el aprendizaje. Cuando esta práctica desaparece durante varias semanas, las conexiones se debilitan. Lo que en mayo salía casi automático —un phrasal verb, una estructura de conversación, un tiempo verbal— en septiembre ya no sale igual. 

Las consecuencias van más allá del rendimiento académico: también afecta a la motivación y a la autoestima, especialmente si el niño o niña percibe que "ya no sabe" lo que antes dominaba. Ese primer mes de vuelta al cole, cuando todo cuesta más, muchas veces tiene su origen en el verano anterior. 

La buena noticia: no hace falta estudiar en verano

Aquí es donde cambia todo.

Evitar el summer slide en inglés no significa ponerse a hacer ejercicios de gramática en agosto ni sacrificar las vacaciones. Significa integrar el idioma en la vida de forma natural, casi sin esfuerzo. Y para eso hay muchas opciones.

Ver series y películas en versión original. Netflix, Disney+, YouTube... casi todos los contenidos se pueden cambiar al inglés con un clic. Para los más pequeños, sus dibujos animados favoritos. Para los adolescentes, las series que ya ven de todas formas. El oído sigue entrenando aunque el niño esté tumbado en el sofá.

Escuchar música en inglés. No hace falta entender todo. La exposición al idioma —ritmo, pronunciación, entonación— ya está haciendo su trabajo. Buscar la letra de una canción y entender lo que dice es un ejercicio de vocabulario disfrazado de curiosidad.

Leer en inglés, a cualquier nivel. Un libro de su saga favorita, una revista de sus temas, artículos cortos online. La lectura en verano es uno de los hábitos con mayor impacto demostrado para mantener el nivel. Y en inglés, también.

Jugar en inglés. La mayoría de videojuegos están en inglés por defecto, o pueden configurarse en ese idioma. Lo que parece tiempo de ocio puede ser —silenciosamente— tiempo de exposición al idioma.

Hablar con alguien. Si tienen amigos o familiares que hablen inglés, o si tienen acceso a algún intercambio de idiomas, aunque sea por videollamada, esos momentos de conversación real valen más que muchas horas de clase.

Diez minutos al día marcan la diferencia

La constancia es clave: una rutina diaria de tan solo 10 minutos puede marcar la diferencia para que, en la vuelta a septiembre, el alumno esté en mejor forma que si no hubiera practicado nada. No te pierdas este artículo sobre rutinas

No hace falta más. Un podcast corto durante el desayuno. Una canción mientras se ducha. Un capítulo de una serie antes de dormir. El objetivo no es avanzar: es mantener el motor en marcha para no tener que arrancar de cero en septiembre.

Y si quieres aprovechar el verano de verdad...

Para quienes quieren ir más allá de mantener el nivel —o para los que necesitan recuperar terreno perdido después de un curso difícil— el verano también es una oportunidad única.

En ELI ofrecemos cursos intensivos en julio para todos los niveles y edades. Cuatro semanas de trabajo concentrado, en grupos reducidos, con la misma metodología de siempre pero en un formato que encaja con el ritmo del verano. Muchos alumnos y añumnas llegan a septiembre no solo sin haber perdido nivel, sino habiendo dado un salto real.

Si quieres saber qué opciones hay para tu hijo —o para ti—, puedes consultarnos sin compromiso. Te ayudamos a encontrar el formato que mejor se adapte a lo que necesitas.

El verano no tiene por qué ser el enemigo del inglés. Puede ser exactamente lo contrario: el momento en el que, sin la presión del cole, el idioma empieza a entrar de otra manera. Más relajada. Más real. Más duradera.

La diferencia entre perder tres meses y ganarlos está, casi siempre, en decisiones muy pequeñas. Y en saber que el summer slide existe antes de que llegue septiembre.

¿Tu hijo tiene nivel para saber dónde está antes del verano? Haz nuestra prueba de nivel gratuita y empieza el próximo curso desde donde toca.

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